jueves, 18 de mayo de 2017

Sobre la experimentación en poesía





El peruano Maurizio Medo acaba de publicar en Ediciones Liliputienses Backstage. 18 entrevistas (y algunas notas) alrededor de la poesía contemporánea. Ahí, poetas que en general comparten una misma visión de la poesía, ajena a la figuración y lo clásico y con propensión a lo que desde fuera se ha denominado neobarroco, aportan sus ideas al respecto en conversaciones con Medo, a las que complementan algunos poemas de cada cual. No es en general el tipo de poesía que personalmente prefiero, pero es necesario conocerla (entre otras cosas, porque hay que buscar siempre la complementariedad de las certezas o incertidumbres propias en planteamientos que las maticen y enriquezcan). Del uruguayo Rafael Courtoisie, una de las voces más sólidas de esta casi veintena, me ha gustado esta observación, que reproduzco y comparto: "Hay un malentendido desde el siglo pasado, el XX: se confunde poesía con efusión sensible, con desborde afectivo. Creo que tu compatriota Vallejo dio una gran lección en 1922, cuando publicó Trilce. Trilce es absolutamente experimental, pero no se trata de una "búsqueda", de una sucesión de experimentos sin término: se trata de una sucesión de hallazgos, de lo que está al final de la eperimentación. Sin experimentar, sin  romper, sin violentar y probar, no hay poesía."

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