miércoles, 12 de abril de 2017

Prueba de autoría



Un gran escritor se distingue por la construcción de su prosa y, muchas veces también, por el humor, que no el chiste. Leyendo a Flannery O'Connor, hallo ambas cosas en su cuento "El río", donde un niño se encuentra con otros que le animan a asomarse a ver a unos cerdos que hay en una pocilga. Y escribe O'Connor, reservando el encanto, la ironía, la gracia, para el final de la frase, contagiada por la psique infantil: "Bevel had never seen a real pig but he had seen a pig in a book and knew they were small fat pink animals with curly tails and round grinning faces and bow ties." (Bevel no había visto nunca un cerdo de verdad, pero había visto uno en un libro y sabía que eran pequeños animales rosados y rollizos, con colas enroscadas y caras redondas y sonrientes, que gastaban pajarita).



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