sábado, 8 de abril de 2017

Padre





Sigo la trayectoria de Raúl Quinto desde que, miembro del jurado del Premio Andalucía Joven de Poesía, él lo ganó con La piel del vigilante (DVD, 2005). Ahora he leído su último libro, Hijo (La Bella Varsovia, 2017), una colección de prosas que no rehuyen la lírica y constituyen el testimonio del asombro de la paternidad y ese cambio radical en el hombre que la alcanza. Es un libro hermoso y profundo. Inevitable que el lápiz se fuera, para subrayarla, a esta línea, refiriéndose al hijo: "sus ojos cerrados abrieron los míos para siempre. Y vi por primera vez." 

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