domingo, 16 de abril de 2017

Crónica




Con sus bandas de música, ahora el patio es la carrera oficial de los pájaros. Qué marchas espléndidas tocarán dentro de un rato cuando entren en el oscuro templo de las hojas hasta el año que viene; es decir, hasta mañana. Entretanto, qué rápido procesionan los mirlos. Cómo, nazarenillos locos, los gorriones se salen de su tramo y olvidan gorjeando toda penitencia.

1 comentario:

zUmO dE pOeSíA (emilia, aitor y cía.) dijo...

Aún no existían
las notas musicales
y él ya trinaba.