domingo, 12 de marzo de 2017

De nuevo, Cavafis






Tengo sobre la mesa la primera edición de la Poesía completa de Consantino Cavafis en Alianza Tres (1982) con hermosa cubierta que reproduce un lienzo de Alma Tadema. Ya fue aquella una edición importante en la que Pedro Bádenas de la Peña ofrecía junto a los 154 poemas canónicos aceptados para su publicación por el alejandrino muchos otros, muchos otros inéditos y proscritos, más los tres poemas compuestos en inglés, en traducción de Luis Alberto de Cuenca. Ahora es este el que ha propiciado que en la magnífica Biblioteca de Literatura Universal, y en edición bilingüe a diferencia de la monolingüe aquella, vuelvan a ver la luz los poemas de Cavafis con nuevas aportaciones, entre las que se incluyen las traducciones al griego que este hizo y Bádenas ha rescatado. 
     No son escasas, al contrario, las versiones de Cavafis en español, incluida la reciente, y muy buena de Juan Manuel Macías para Pre-Textos. Esta es sin embargo la más completa, y huelga decir que una delicia. Cavafis tiene algunos poemas memorabilísimos, como aquel en el que habla de la llegada de los bárbaros o aquel otro en el que el dios abandona a Antonio. Pero también hay interés en el resto de lo que escribió, aunque fueran borradores. Es, sin duda, uno de los grandes poetas europeos del siglo XX. Entre las curiosidades que atesora el volumen, me ha llamado la atención la traducción que Cavafis hizo de un canto del Infierno de Dante y ver, así en griego, el nombre de mi ciudad: Sevilla. O comparar sus traducciones con otras que yo he hecho, como la del famoso "Ulises" de Tennyson (a Cavafis, al traducir, le gustaba fijarse en poemas que, en otras lenguas, recrearan asuntos, temas y personajes helénicos).
     Una buena introducción, con una detallada cronología, y no solo, eso, completan las delicias de esta Poesía completa, que no importa que haya leído ya en parte vuelve a emocionarme treinta y cinco años más tarde.