miércoles, 1 de febrero de 2017

Lectura de Alfred Corn




La albaceteña editorial Chamán publicó el año pasado una antología de la poesía más que recomendable del norteamericano Alfred Corn, de quien Harold Bloom, ahí es nada, ha escrito lo siguiente: "Alfred Corn es una extensión extraordinaria e inevitable de la tradición de Nueva York y de los grandes poetas visionarios, que van desde Poe y Whitman a Ashbery. Corn logra una autoridad y una resonancia digna de sus prcursores. Él ha tenido la habilidad y el valor de enfrentarse a nuestra tradición poética estadounidense, absorbiéndola y renovándola. Sus perspectivas estéticas son notables."
     Rocinante reúne poemas de siete volúmenes, desde All Roads at Once (1976) a Tables (2013). Han sido traducidos todos por el mexicano Ignacio Arreola (también responsable de la selección y el prólogo) con excepción de "November Leaves", que tradujo con rima asonante el llorado Manuel Ulacia Altolaguirre, y de "What the Thunder Says" (de tan eliotiano eco) y de "Fútbol", vertidos por el propio Corn, quien asimismo traslada al inglés sendos poemas compuestos directamente en español: "La luz azul" y "Respuesta a Darío".
     Corn es, entre varios libros más, autor de un tratado de prosodia, The Poem's Heartbeat. Esa conciencia de los elementos sonoros del lenguaje poético está muy presente en la antología, de la que recomendaría la lectura en voz alta de las páginas pares (en inglés) aunque no siempre se conozcan todas las palabras ni cómo se pronuncian. Eso permitirá además advertir algún juego, como el de la sección VI del magnífico "An Oregon Journal", donde el tercer verso en el que se describe un cementerio acaba con las palabras "a grave" que, pese a lo que sugiere y deja brevemente en suspenso, no es el sustantivo "una tumba" (aunque también) sino, como en español, adjetivo: "una grave", "a grave / formality".  Me han interesado especialmente el poema "Porcelanas chinas en el Metropolitan" y "Eclipse en la habitación de un hotel". También "Fotografía", que creo que le gustará a Juan Lamillar, quien tanto ha escrito en los últimos años sobre esta. Qué buena esta definición de Corn, con sus aposición, con su cópula omitida, que tanto dice: "Fotógrafo, espigador de epifanías."