lunes, 30 de noviembre de 2015

Luz del idioma





Proponía el otro día en mi espacio de recomendaciones de El Mundo la lectura de La linterna mágica, recuperada novela de aquilino Duque. 


LUZ DEL IDIOMA

Sería difícil exagerar la calidad de la prosa de Aquilino Duque. En tiempos como los actuales en los que la indigencia intelectual viene vestida, por decir algo, con harapos de vocabulario menestral y sintaxis pordiosera, la escritura del autor sevillano es suntuosa por léxico, por el acopio de modismos, por el desarrollo de sus períodos y por la multiplicidad de registros. Todo ello se advierte ya en esta temprana novela suya, publicada en 1971 y este año reeditada.
            La linterna mágica, compuesta cuando aún daba coletazos (de besugo) el sesentayochismo, es una parodia de los ambientes de la contracultura, de las falsas o averiadas revoluciones, entre las que la destaca la cubana, aquí aludida bajo un velo transparente y muy certero que no sé si leyó Cabrera Infante pero a la que desde luego asentiría (también le encantaría la página que despliega un muestrario de retruécanos). Qué bien emplea el humor Duque, y cómo sabe acompañar al lector por los casi siempre sofisticados escenarios de la narración. La estructura, la trama, es lo más endeble del libro. No hay un héroe o heroína que uno pueda admirar. Ahora, qué bien cuenta el autor esta pompa llena de sutilezas y de retratos de tipos reconocibles que marcaron época.
            Hay espiritismo, liberación sexual, la hipocresía de una sociedad que hace aguas menores y mayores. Y andanadas cuyo humo es vistosísimo, y de las cuales no se salva casi nadie. En París, por ejemplo, “la Sorbona estaba plagada de estudiantes latinoamericanos imposibles de distinguir, porque todos estudiaban sociología, hacían versos, tramaban revoluciones, se llamaban indefectiblemente Sergio o Raúl y estaban absolutamente persuadidos de que el Barrio Latino se llamaba así por ellos”.
            Duque tiene facilidad para los idiomas, y destacan su oído y la capacidad de reproducir, aun para la caricatura, inflexiones y acentos. Ya en serio, es memorable el viaje de uno de los personajes por la India (donde se encuentra con un embajador trasunto de Octavio Paz).

Aquilino Duque, La linterna mágica, Espuela de Plata, 16 euros.

domingo, 29 de noviembre de 2015

La Musa insatisfecha



El número 116 de la revista Turia publica mi reseña de la nueva edición de La Diosa Blanca, el libro de Robert Graves. La reproduce Estado Crítico.

sábado, 28 de noviembre de 2015

viernes, 27 de noviembre de 2015

jueves, 26 de noviembre de 2015

Cinco anotaciones



El pesimista ve la mitad de la botella vacía y la otra mitad, envenenada.

*    *     *

Más raro que un libro de poesía en la lista de libros más vendidos de poesía...

*    *     *

Es la primera vez que traduzco a un novelista judío, y me doy cuenta de que si pincho sus verbos sangra, de que si hago cosquillas en sus adjetivos ríe.

*    *     *

Cabezota: lo que piensa el gato de su amo cuando ya lo ha quitado 354 veces de encima del teclado del ordenador.

*    *     *

Esa no es la solución, dicen quienes lo saben bien porque ellos son parte del problema.


miércoles, 25 de noviembre de 2015

Veintiún versos



Salió a mediados de octubre el primer número de Veintiúnversos. Revista de poesía contemporánea, publicación que en Valencia dirige Juan Pablo Zapater, coordinan Francisco Benedito y Francisco Segrelles y asesoran, además de Benedito, Vicente Gallego y Xelo Candel.
     La cubierta de este número 1 es de Jordi Teixidor, y colaboran Almudena Guzmán, Antonio Cabrera, Carlos Alcorta, Cecilia Quílez, Claudia Luna Fuentes, Eloy Sánchez Rosillo, Fernando Delgado, Guillermo Morales Sillas, Jaime Siles, José Iniesta,  José L. Falcó, Juan Vicente Piqueras, Marc Granell, Miguel Ángel Curiel, Pilar Verdú, Raquel Lanseros, Roger Wolfe y Xelo Candel Vila. Se recupera un poema también inédito de César Simón, y yo colaboro también con un poema. Más información sobre Veintiúnversos y cómo adquirirla, aquí.
     Mi poema, aunque lo mejor es leerlo en el papel de la cuidada revista, junto con el resto de las colaboraciones, es este:



LAS ALUCINACIONES



Las alucinaciones

no son menos reales que los hechos,

y más cercanas.
Estos suceden fuera;
aquellas, dentro.

Por las venas de la carne
la sangre corre.
Por las venas de las alucinaciones
vamos nosotros prisioneros.

Vuelta del revés, nos acaricia
la consistente piel de los fantasmas. 



                                                                          Ilustración de Jordi Teixidor para la cubierta






martes, 24 de noviembre de 2015

En Nueva Revista




Cuando el entrevistador es bueno, uno dice menos tonterías, o las dice mejor. Gracias, Ignacio Peyró, por esta conversación sobre poesía. Me gusta el titular que ha elegido: cada vez lo tengo más claro.

lunes, 23 de noviembre de 2015

La niña de oro puro




Bonita niña le ha nacido es español a Margaret Drabble. Ha sido en la maternidad de Sexto Piso, y servidor de ustedes su partero. Podrán adoptarla a partir de hoy en las mejores librerías. 

domingo, 22 de noviembre de 2015

Siete mundos y una nota




Pablo Núñez, responsable de la edición junto con Carlos Iglesias Díez, me hace llegar un ejemplar -hermosa factura- de Siete mundos. Selección de nueva poesía. Falta quizá el gentilicio "asturiana", porque de Asturias son los jóvenes poetas seleccionados: Laura Casielles, Alba González Sanz, Rodrigo Olay, Diego Álvarez Miguel, Sara Torres, Raquel F. Menéndez y Xaime Martínez.
     Me apunto algún nombre para su próxima inclusión en Estación Poesía, releo composiciones conocidas, descubro muchas nuevas para mí. De mi admirado Olay me ha encantado esta nota tan llena de inteligencia y de ironía que pone al pie de su poética: "Alguna vez se me ha afeado que mis poemas recuerden u homenajean los de otros; a buen seguro, por ser yo el primero y el único en hacerlo y por mantener esa mala costumbre de leer lo que los demás han escrito (Dios me perdone); tampoco ha pasado desapercibido entre los más agudos que alguna vez haya yo dado en valerme de la forma del poema estrófico; por el bien de mi reputación y la de mis hijos, hago al respecto de todo ello propósito de enmienda, pero -carne al fin- temo acabar por traicionarlo."

sábado, 21 de noviembre de 2015

Los muchos rostros del suicidio




Acantilado acaba de publicar el libro de Ramón Andrés Semper dolens. Historia del suicidio en Occidente. Me ha traído a la memoria muchos de los argumentos a favor y en contra que, entre altas disquisiciones teológicas, desgranaba John Donne en Biathanatos, raro tratado que traduje hace unos años para El Cobre. Pasando sus páginas me salta a la vista un caso citado por san Doroteo. ¿Podría considerarse suicidio? Así lo cuenta Donne: 

Un anciano venerable, habiendo visto que su siervo había confundido un veneno con la miel y lo había echado en su caldo, lo comió como si nada sin reprenderlo; y cuando el siervo se dio cuenta y exclamó, "¡Señor, os he matado!", respondió: "Da igual, porque si Dios hubiese querido que tomara miel, habría dirigido tu mano hacia la misma."

viernes, 20 de noviembre de 2015

Ruido y rodillas




Ernesto Frattarola (Barcelona, 1965) acaba de publicar su segundo poemario, una rebelión contra los ordinales, porque se titula Uno. Con eso, él desmiente en su caso la obediencia generalizada de su verso: "El hombre es el animal de las rodillas sucias". Hay poemas que me han gustado mucho en este libro, maduro de expresión y de temática. Uno (es decir, yo) ha pasado ya la cincuentena y debe de estar algo sordo, porque no percibe los mismos ruidos que oye Frattarola en su poema "Voz". Lo dejo aquí como botón de muestra de esta poesía que ahora llega a las mesas de novedades:

VOZ

Me acerco a los cincuenta y aún no sé
para qué tanto ruido.

He vivido poco.
He vivido mal.
Y ahora que es la hora de volver,
ni siquiera recuerdo a dónde iba.

Y este ruido en los huesos.

Cuando todo calle hablará la muerte.

Y nada importará.
Y empezará algo nuevo.

Sin mí.
Sin este ruido atroz.

Sin este ruido hermano
que hoy me quiere despierto.

jueves, 19 de noviembre de 2015

El horrible peligro de la lectura




La revista Texturas, ya por su número 27, abre su última entrega con la traducción (no consta el autor de la misma) de un opúsculo de Voltaire que, escrito en el XVIII, manifiesta su total actualidad en estos comienzos del siglo XXI. Cuando Salman Rushdie fue amenazado de muerte por la publicación de Los versículos satánicos, Fernando Savater rescató y tradujo el textito del filósofo que da nombre a la calle donde se perpetró la mayor de las matanzas parisinas del pasado viernes. En este enlace se puede leer tal como apareció en 1998. 
     Texturas es una estupenda revista "sobre la edición y libros, sus hechos y algunas ideas". Por cierto, ¿alguien puede imaginar como  sería una feria del libro en la capital del califato ese del Oriente y del Levante?

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Cifras y letras



Publicaba el otro día esto sobre la situación de Cataluña. La tibieza, mejor la dejamos para ocasiones menos importantes.

martes, 17 de noviembre de 2015

El frío



EL FRÍO


El frío vendrá negro sin aviso
aunque el aire es ahora tibio y claro.
La buganvilla luce sin reparo
en el balcón del piso.

En el campo dorado de la tarde
las palmeras no tiemblan todavía.
No tirita el raíl sobre la vía,
pero su acero arde.

Como el niño que quiere ser mayor,
el otoño benigno sueña invierno:
un leño que lo envidie como al tierno
tallo de sol que ardió.


(Adolfo Belmonte de Rueda, amigo de Facebook, me decía hace poco, hablando del tiempo: "El frío vendrá negro sin aviso". Le pedí que me cediera el verso, que aquí le devuelvo acrecentado y con mi agradecimiento).

lunes, 16 de noviembre de 2015

Ábrete, Sésamo



Mi columna del pasado jueves en El Mundo. Ojo con los malos, amiguitos, que también vienen a casa para engañaros.

domingo, 15 de noviembre de 2015

Versos y perversos



Publicaba recientemente en Estado Crítico esta reseña de la novela Los insignes, de David Pérez Vega. Quizá interese a los lectores de poesía.

sábado, 14 de noviembre de 2015

Un viaje a la China




Para empezar, me gusta que Toni Montesinos emplee ese nombre que han querido oxidar, Pekín, en vez de esa tontería moderna, Beijing, que quizá sea pertinente allí a causa de revoluciones, reformas y remilgos por llamar a las cosas por su nombre, pero que en España es signo de esnobismo y falta de criterio. Pero eso es una manía mía. Y en este libro, Los tres dioses chinos (Fórcola), hay muchos otros aciertos además de ese sin importancia, gracias a la capacidad de observación de su autor, que corre pareja con su capacidad para contar de manera atractiva las cosas.
     Aparecen aquí el Tintín de El loto azul, reflexiones de Montaigne, los atascos y la contaminación, las amazonas que recorren en bicicleta calles que no conducen al corazón de quien las contempla, la censura ejercida por el régimen comunista, las antiguas edificaciones religiosas, Borges conferenciante sobre el budismo... También hay saltos a Xian, Shanghái y Hong Kong, más un inicio en Nueva York. 
     En Zhouzhuang, el viajero halla, templos, pabellones, jardines, una imagen del paraíso o al menos de una belleza que atesorará: "Dragones fusionados con el tejado esquinero de las pagodas, senderos serpenteantes entre árboles de diferente especie, un estanque superpoblado de peces naranjas: una sorpresa tras otra, sabiamente diseñadas detrás de cada curva para que la armonía no desentonara con la capacidad de asombro." 
    Un viaje literario no es solo la embajada a otro lugar, el asombro; sobre todo es la relación, la crónica, elevada al monarca que para quien escribe no es otro que el lector. Tirando de Graham Greene (citado en estas páginas), de Toni Montesinos podemos decir con orgullo que durante unas semanas de 2013 fue -y gracias a la literatura sigue siendo, sin perder las cartas credenciales- "nuestro hombre en Pekín".

jueves, 12 de noviembre de 2015

Algunas lecturas



Andaban muchos lectores de poesía (es decir, pocas personas) revolucionadas porque estaba anunciada una nueva edición, ampliada, de los diarios de Jaime Gil de Biedma. Tampoco era para tanto, y en cuanto a opiniones literarias no hay gran cosa que celebrar como nueva. Del diario de 1956, ahora leído con actitud de cazador de datos ante un trabajo en el que ando empeñado, me ha llamado la atención algo que no recordaba, la mención a Juan Eduardo Cirlot, que les dio a leer a él y a Barral lo que Gil de Biedma (que ahora desearía escribir poesía con la métrica del Poema de Mío Cid y sextinas) llama poemitas, que son un "estupendo descubrimiento del Mediterráneo": debe de referirse a Cristo Cristal y El Palacio de Plata, porque cita a Schönberg, cuyo atonalismo está presente en esos poemas como Cirlot nunca se cansó de pregonar. 
     Sobre Schönberg, tan presente en la obra de Cirlot, he encontrado recientemente un epigrama en una colección de versiones y composiciones propias de Martín Zubiría, catedrático de Filosofía Antigua y de Metafísica de la Universidad Nacional de Cuyo, en Argentina. En Nártex (Editorial Brujas, 2015) Zubiría escribe en hexámetros algo que habría suscrito el autor de Bronwyn. En el epigrama CIV, "Música de Schönberg" leo, en eco de Platón, que como señala Zubiría decía en la República que lo bello es "verdaderamente" difícil:

Cierto, es difícil lo bello si huye lo rancio y manido.
Fácil en cambio decir: ¿Y este infernal guirigay?

     Del hexámetro grecolatino, a una forma japonesa pasada por la España popular. En Un estanque de carpas amarillas (de la luna libros), Marino González Montero, además de haikus (y tankas) crea lo que bautiza como "haikucoplilla". La segunda de sus tres partes es esta:

          El pez que yo soy
          se transforma en un hombre
          cerca del agua.

      Su libro, dividido en cuatro secciones ("Verano", "Otoño", "Invierno y "Primavera") me hace tomar de la mesa de novedades Cuatro estaciones, del griego Costas Mavrudís, en edición bilingüe de Vicente Fernández González para Pre-Textos. El primer poema evoca noviembre de 1956 (sí, ese año tan de Gil de Biedma) con los tanques soviéticos en Budapest. Otro recuerda a García Lorca en un retrato de 1930 en que la brillantina "como el fervor sigue brillando única" (en realidad, con palabras dichas de forma cortada, una por verso). En una composición más, Mavrudís rescata de la memoria la visita del médico a un niño ("hace mucho tiempo, / tanto que dudas / de la exactitud con que se transmite.")
     No es el único doctor ni el único poeta griego que recientemente nos llega. "La sala de espera del dentista" es uno de los poemas de Nuestra nevera, de Petros Stefaneas en edición también bilingüe de Jara Calles en la mallorquina editorial Sloper: "En la sala de espera del dentista / Hay varias sillas negras / Y un sofá rojo de dos plazas / Por lo general, hay sólo un paciente o ninguno" Al cabo de un rato cesa el ruido y se abre la puerta, queda libre esa plaza y... Pero aquí se cierra esta entrada, que llevo yo ya demasiado tiempo ante la pantalla y no tengo ganas de acudir antes de lo previsto al oftalmólogo.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Cela sobre Baroja





Como el tiempo vuela, nos dribla y se escabulle para no volver (lo que regresa, si es que no viene por vez primera, es siempre un tiempo nuevo), nada de menos vigencia que lo actual; nada como lo inactual tan vigente. Aunque se haya recuperado estos días una novela póstuma del ideador de Zalacaín el aventurero, la aparición simultánea de Recuerdo de don Pío Baroja, un batiburrillo de textos, no obedece a coyuntura o efeméride alguna (a pesar de que se avizore el centenario de Cela el año próximo).
      Hay repeticiones en estas páginas: ese "oso vascongado", ese "yo no tengo la costumbre de mentir", alguna anécdota. Pero no importa, ¿quién no se reitera cuando a lo largo de décadas es fiel a una misma devoción? Leemos aquí una conferencia, una entrevista deslavazada, un prólogo al volumen de cuentos Vidas sombrías, artículos en el periódico Arriba (incluido uno que no dejó pasar la censura). Esta carta abierta llama la atención por ir dirigida al rey de Suecia pidiendo el Nobel de Literatura para Baroja, precisamente por alguien que lo obtendría muchos años después.
       Francisco Fuster ha reunido estas páginas dispersas para Fórcola. Se leen en un par de ratos, pero hacen más intenso ese tiempo. Escribe Cela aquí que "las fuerzas vivas, en sus numerosos ratos de ocio, suelen arbitrar levantar estatuas a los muertos a quienes, en vida, procuraron hacer la vida imposible." Al lector privado lo que le dan ganas con este libro es de levantarse él mismo, en cerrándolo, y tomar de su biblioteca para releerlo un volumen de don Pío, ese sedentario amante de la acción. Eso sí que es fuerza viva y lo demás, gaitas.

martes, 10 de noviembre de 2015

Mañana en Utrera




Mi retrato, que el cartelista ha manipulado para hacerlo encajar en el recuadro, es de Juan María Rodríguez Caparrós, aunque sí, es cierto, parece de El Greco.


domingo, 8 de noviembre de 2015

Cometas al vuelo



Jesús Cotta acaba de publicar un libro de aforismos en la colección dedicada al género en La Isla de Siltolá. Hay un buen puñado de ellos con los que uno no termina de estar de acuerdo, pues es imposible ser genial de continuo. Pero hay decenas de otros que son estupendos, y no pocos magníficos. Ya escribí aquí hace unos días sobre la dignidad de los aforismos malos, que, si aisladamente tienen poca justificación, en el conjunto de un libro realzan por contraste los buenos. Alguno de Cometario me ha parecido malo por su simpleza, independientemente de las creencias que haya detrás. Nada hubiera perdido el volumen si se hubiera prescindido de este: "Probablemente Dios existe. Así que deja de preocuparte y disfruta de la vida." Pero hay otros que se elevan muy alto, y entonces poco importa ese u otro parecido. Cotta no me tendrá en cuenta este pequeño reproche, espero, pues él mismo ha escrito: "Cuando uno critica, se pone más feo, pero cuando a uno le critican, se pone más guapo."
      Como una especie de breviario, aparecen agrupados en secciones temáticas ordenadas alfabéticamente: sobre los propios aforismos, sobre el amor, el alma, el arte... hasta llegar a la vida. Me han gustado mucho estos que aquí copio, por limitarme a un puñado:

Tener al padre en un asilo y al perro en el sofá. Ese es el pecado.

                                              ***

Peor que no tener lectores es tener una mala obra y peor que tener una mala obra es tener lectores que la crean buena.

                                             ***

El buen gusto literario consiste en darse cuenta de que los autores que más nos gustan no tienen por qué ser los mejores.

                                             ***

En las malas novelas cabe todo, pero todo sobra, y en las buenas también cabe todo, pero todo encaja.

                                             ***

El buen poeta encuentra poesía debajo de las piedras, y el mal poeta solo en las cosas bonitas.





sábado, 7 de noviembre de 2015

El sol y las estrellas



Se inauguró ayer el Festival de Cine Europeo de Sevilla, y en el periódico me pidieron que la propuesta de ocio y cultura que hago cada dos semanas tratara sobre el festival. Con formato y extensión distintos a los habituales, aquí va. Naturalmente, el título alude a ese endecasílabo de Dante L'amor que move il sole e l'altre stelle.




viernes, 6 de noviembre de 2015

Waterloo




La paz duerme en el campo de batalla.

Tras este tronco,
un ulano esquivó la bala aquella.

En este llano,
súbitos terraplenes de uniformes
que no aparecían en los mapas.

No se apaga el eco:
         imperceptible,
se ha emboscado en unos matorrales.

Ondas debilitadas, como exhaustos
soldados que han caído prisioneros.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Palabra en el tiempo con Aquilino Duque





Hablaré con Aquilino Duque de su primera novela, reeditada este año, y de un inminente libro que recoge su correspondencia. Haremos también repaso de su amplia y variada obra (narrativa, ensayística, poética). Será esta tarde en Huelva, y yo creo -porque él tiene gracia e inteligencia- que estará muy bien.


miércoles, 4 de noviembre de 2015

Merlín e familia


 Cunqueiro, gracias (resulta difícil no mostrarle 
gratitud aunque sea en un pie de foto)


Juega que juega, en Estado Crítico estamos hablando de libros publicados en 1955, en homenaje travieso a Regreso al futuro. Hoy reseño Merlín e familia, de Álvaro Cunqueiro.

martes, 3 de noviembre de 2015

Estación Poesía 5






Otoñal, ya el número 5 de Estación Poesía. La lista de colaboradores es para caerse de espaldas (el orden en que aparecen aquí abajo es el de aparición en las páginas de la revista):

Amalia Bautista, Jenaro Talens, Sergio Astorga, Carmen Garrido, José Luna Borge, Ernesto Frattarola, José María Banús, Francisco Gálvez, Cecilia Quílez, Miguel Mas, Alejandro Lérida, Juan José Vélez Otero, Antonio Manilla, Pedro P. Sanz, Ballerina Vargas Tinajero, Benito del Pliego, Sandra Sánchez, Verónica Aranda, Efi Cubero, Ernesto Pérez Zúñiga, José Carlos Rosales, Jesús Beades, Ezequiel Zaidenwerg, José de María Romero Barea, Isabel Cadenas Cañón, Fabio Morábito, Victoria Guerrero Peirano, Rocío Cerón, Constantino Molina, Chus Pato (en traducción de Ana Gorría), Enrique Baltanás, Miguel Floriano, Pedro Serrano, Chantal Maillard, Petrarca (en traducción de Francisco Socas), Susana Benet, Luis Bagué Quílez, Antonio Praena, Daniel García Florindo, Aitor Francos, Rodrigo Olay, Francisco Barrionuevo y Álvaro Valverde.

Información sobre suscripción y venta de números sueltos, aquí.

lunes, 2 de noviembre de 2015

GARE DU MIDI


De largo paso
dejando atrás los trenes detenidos:

a bordo voy
de sueños que no pueden alcanzar.

En el cambio de agujas de la muerte
aún seguiré viajando

dejando atrás mis huesos, su chatarra,
por otras vías y túneles del tiempo,

y será la llegada la salida,
un solo andén,

y me veré a mí mismo -mano abierta-
alejándome quieto cuando parta,

avanzando hacia mí cuando me acerque.