viernes, 23 de diciembre de 2011

"Los bueyes"



Thomas Hardy


Es uno de los poemas de Navidad más hermosos que conozco. Lo escribió a los setenta y cinco años Thomas Hardy, evocando una creencia popular de cuando era niño. Hay buenas traducciones de Miguel d'Ors y de Joan Margarit, pero yo he querido intentar la mía, y compartirla como humilde regalo de Navidad. Con mis mejores deseos, como un hogar encendido, para quienes por aquí pasen.

THE OXEN

Christmas Eve, and twelve of the clock.
“Now they are all on their knees,”
An elder said as we sat in a flock
By the embers in hearthside ease.


We pictured the meek mild creatures where
They dwelt in their strawy pen.
Nor did it occur to one of us there
To doubt they were kneeling then.

So fair a fancy few believe
In these years! Yet, I feel,
If someone said on Christmas Eve
“Come; see the oxen kneel

“In the lonely barton by yonder comb
Our childhood used to know,”
I should go with him in the gloom,
Hoping it might be so.



LOS BUEYES

Es Nochebuena, y dan las doce.
“Ahora se ponen todos de rodillas”,
decían los mayores cuando estábamos
al amor de la lumbre apretujados.

Imaginábamos a las bestias mansamente
de hinojos en su pesebre de paja.
Y a nadie se le ocurría dudar
que entonces estuvieran de rodillas.

¡Pocos creen tan bella fantasía
en estos años! Y con todo, 
sé que si alguien dijera en Nochebuena
“Vamos a ver los bueyes de rodillas

en aquella majada solitaria
que nuestra infancia conoció”,
con él me marcharía entre las sombras,
esperando que fuese de verdad.


10 comentarios:

Amando Carabias María dijo...

Acabo de darme una vuelta cibernética en pos de algunas traducciones del poema. Por curiosidad. Por certificar la vital importancia de una buena traducción. Algunos poemas parecían otro poema.

Sara dijo...

Muchas gracias, Antonio, una joya de poema. Pues iremos tras esa y otras fantasías de la infancia en el día de nochebuena. Yo también te deseo una feliz navidad, llena de esperanza, y de lecturas y traducciones tan buenas como ésta. Un abrazo

Anónimo dijo...

Conocí este poema gracias a una conversación contigo. Es precioso. Lo que no sabe la gente, porque suele quedarse comiendo en el salón es que, efectivamente, a las doce en punto los bueyes se arrodillan. Yo los he visto.

Feliz Navidad.

Clarissa dijo...

¡Feliz Navidad!

Angelus dijo...

Bello poema. ¡Felices fiestas!

Ramón Simón dijo...

Feliz Navidad,

Antonio.

Hermoso poema,


un abrazo

Chevi Dorado dijo...

No deberíamos renunciar nunca del todo a esos instantes
En los que la ilusión le podía el pulso a La realidad. Felices fiestas Antonio

Fernando Valls dijo...

Con un buen poema el año siempre puede empezar mejor. Gracias y un abrazo.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Gracias a todos, amigos. Sara, José María (ya no anónimo), Clarissa, Angelus, Ramón, Chevi, Fernando, que la felicidad sea pródiga con vosotros.

Anónimo dijo...

Hermoso poema, hermosa traducción. Gracias.