martes, 30 de noviembre de 2010

En buena compañía





Está a punto de salir el tercer número de Isla de Siltolá, con poemas inéditos míos, adelanto del poemario Lejos, que verá la luz el año próximo en la editorial que comparte nombre con la revista. Y me veo muy bien acompañado: Luis Alberto, Fernando, Elías, Pedro, Juan Manuel...

Colaboraciones e inéditos de: María Victoria Atencia, Luis Alberto de Cuenca, Fernando Iwasaki, Carmelo Guillén Acosta, Elías Moro, Pedro Sevilla, Inmaculada Moreno, Mercedes Escolano, Antonio Rivero Taravillo, Olga Bernad, Jesús Jiménez Domínguez, Juan Manuel Macías, Cristián Gómez Olivares, Corina Dávalos, Rocío Arana, Ignacio Escuín. Críticas y reseñas de José Luna Borge, Elena Almeda, Rafael Adolfo Téllez, Juan Manuel Macías, José María Jurado, Tomás Rodríguez Reyes y Julio Ariza.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Una soledad: William Blake




Recibo ejemplares de la biografía de Blake que escribiera Chesterton. En esta su segunda edición en Espuela de Plata, al texto traducido por Victoria León y al epílogo de André Maurois los acompaña mi prólogo, "Una soledad: William Blake".
El libro, cuya camisa se reproduce arriba, es un primor, e incluye no pocas ilustraciones. ¿Cuántas semanas quedan para Reyes?


sábado, 27 de noviembre de 2010

"Inversnaid", un poema de G. M. Hopkins


Lo cuento en el segundo volumen de la biografía de Luis Cernuda, que publicará Tusquets este próximo mes de abril: una de las primeras cosas que el poeta sevillano hizo en Escocia, adonde llegó en enero de 1939, fue visitar el Loch Lomond. En éste vierte sus aguas el Inversnaid, arroyo que inmortalizó Gerard Manley Hopkins seguramente cuando era párroco en Glasgow, donde Cernuda, que le dedicó un capítulo de Pensamiento poético en la lírica inglesa (siglo XIX), fue lector de español unos años, cincuenta después de la muerte del autor de "El naufragio del Deutschland". Próximamente voy a editar una antología de la poesía de Hopkins. Aquí dejo "Inversnaid", uno de sus grandes poemas sobre la naturaleza y muestra muy representativa de su lenguaje aliterativo y paronomásico, tan personal. Tras el original inglés, mi traducción:

INVERSNAID

THIS darksome burn, horseback brown,
His rollrock highroad roaring down,
In coop and in comb the fleece of his foam
Flutes and low to the lake falls home.

A windpuff-bonnet of fáwn-fróth
Turns and twindles over the broth
Of a pool so pitchblack, féll-frówning,
It rounds and rounds Despair to drowning.

Degged with dew, dappled with dew
Are the groins of the braes that the brook treads through,
Wiry heathpacks, flitches of fern,
And the beadbonny ash that sits over the burn.

What would the world be, once bereft
Of wet and of wildness? Let them be left,
O let them be left, wildness and wet;
Long live the weeds and the wilderness yet.

INVERSNAID


Este arroyo sombrío, como el lomo

de un caballo cae entre cantos y lodo,

empinado se evade el vellón de su espuma,

flauta que flota hasta su hogar, la laguna.


Una barba de babas de ciervo

cede y cae sobre el caldo y el ceño

achantado de una charca tan negra

que rodea a quien de ahogarse se arredra.


Salpicadas de rocío, en su rodada,

están las faldas que atraviesan sus aguas;

brezos enjutos, junto a ellos abrazos

ofrece a los fresnos, sin freno, a los lados.


Ah, ¿qué sería del mundo, sin la húmeda

y salvaje arboleda? Oh, que nunca, que nunca

desaparezca, y no perezca y que queden

las hierbas y los árboles por siempre.


viernes, 26 de noviembre de 2010

jueves, 25 de noviembre de 2010

Skye



Anoche compartimos en Cádiz copas y conversación con varios nuevos amigos y dos autores de Paréntesis. Una vez terminada la presentación que nos reunió allí, y aunque no pude desprenderme del todo de la condición de editor, preferí sentirme, si es posible compartimentar lo que uno sea, compañero de catálogo de Pilar Vera y Miguel Ángel García Argüez. En cierto momento, bromeando sobre esto y lo otro, le hice notar a Miguel Ángel que, con su pelo tan negro y desordenado, como la barba suya, parecía escocés de pura cepa (como de pelo negrísimo son tantos bretones o irlandeses). Él recordó que había estado una vez en Escocia (como si fuera nativo de allí por mor de mi capricho y un whisky), y en la isla de Skye, de la que -y aquí la extravagancia es suya- no guardaba buen recuerdo. Para Miguel Ángel, pues, este poema sobre los parajes que visitamos anoche en nuestra charla, escrito hacia 1987:

SKYE


Skye es una gran losa

funeraria en el mar,

una musgosa lápida in memoriam

de un pueblo invadido y derrotado,

una tumba con epitafio en inglés:

For Sale, Bed and Breakfast, Postcards.


Espero con mi ira hecha montaña,

escociéndome Escocia, dolido,

que una lengua de agua, que un lago

anegue y lave el rostro de esta isla;

que anegue y lave el rostro de este espejo

en que miro mi muerte.


miércoles, 24 de noviembre de 2010

Bancos de niebla



El próximo 15 de diciembre presentaremos la novela Bancos de niebla de Juan Carlos Palma en la Fundación Caballero Bonald de Jerez. Hasta entonces, y para ir abriendo boca, esta estupenda reseña de Daniel Ruiz García en el blog Estado crítico.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Peire Vidal Old




Esta mañana, el trabajo me ha hecho coincidir con un viejo amigo: el trovador Peire Vidal, a quien conocí no en las traducciones frecuentadas de Martí de Riquer o Carlos Alvar, como hubiera sido lo lógico, sino en la poesía de Ezra Pound, de quien vertí una nutrida Antología Poética anterior a los Cantos para la Universidad de Sevilla. El poema se titula "Piere Vidal Old" (Pound lo escribe a su manera), y a su protagonista nos lo presenta el poeta de Idaho como "el loco par excellence de toda la Provenza".
Ahora, cuatro lustra después (Lustra es título de un poemario de Pound), en Paréntesis vamos a publicar una traducción nueva de El buen soldado, la maravillosa novela de Ford Madox Ford, el amigo de Pound. Y no soy yo quien la traduce, sino Victoria León, a quien tanto deben, entre otros, los lectores de Chesterton. El libro va a ser una joya, porque, además de lo dicho, ya prepara para él un prólogo Felipe Benítez Reyes. Al principio de El buen soldado, Ford refiere por boca del narrador la historia de Peire Vidal y La Loba. Dejo aquí esas líneas tal como las pone en español Victoria:


¿Conoces la historia? Les Tours de los Cuatro Castillos tuvieron por señora a una tal Blanche de No-Sé-Qué a la que elogiosamente llamaban La Loba, y el trovador Peire Vidal le hacía la corte. Como ella no le prestaba la menor atención, a modo de homenaje –¡lo que hacen los enamorados! –, Peire Vidal se cubrió con pieles de lobo y, así vestido, subió a los Montes Negros, donde los pastores y sus perros lo confundieron con un auténtico lobo y acabó mordido por las fauces y molido a palos. Entonces lo llevaron de vuelta a Les Tours, pero La Loba no se mostró impresionada en lo más mínimo. Ya en el castillo, ayudaron a Peire Vidal a recomponerse, mientras que a La Loba su propio esposo la reprendió con severidad. Vidal era, como podrás ver, un gran poeta, y no está nada bien tratar a un gran poeta con indiferencia.
Finalmente, Peire Vidal acabó siendo proclamado emperador de Jerusalén o algo parecido, y el marido de La Loba tuvo que arrodillarse y besar sus pies, aunque ella, en cambio, no accedió a seguir su ejemplo. Luego Peire zarpó en un bote de remos junto a cuatro compañeros con el propósito de liberar el Santo Sepulcro. Pero, en alguna parte, su bote encalló en una roca, y entonces el marido de La Loba, con gran perjuicio para sus arcas, no tuvo más remedio que enviar una expedición para que los trajera de vuelta. Y Peire Vidal entonces pudo apoderarse del lecho de la dama mientras su esposo, que era un guerrero de lo más feroz, la reconvenía una vez más sobre la cortesía debida a los grandes poetas. Aunque yo supongo que La Loba era la más feroz de los dos... En cualquier caso, así acabó todo. ¿No te parece una gran historia?



Entrar en la cámara oscura



“El ángel es el peor de los dragones”.

Éste es el verso con el que se cierra “Momento”, el estremecedor texto casi testamentario de Juan Eduardo Cirlot. En esa paradoja de que el ángel sea no criatura beatífica sino monstruo al que alancear, nada menos que un dragón, está también el secreto de Cámara oscura, libro en el que casi nunca las cosas son lo que parecen.

En los relatos de Cámara oscura hallamos ese mundo de deliciosas frutas, o aquí setas, que crecen de lo mágico, lo élfico, como en El mercado de los duendes, de Christina Rossetti.

Y es que hay no poco de prerrafaelismo en este libro. Y de numen céltico, pero igualmente con ramalazos griegos y de oscura estirpe anglosajona, como el título del cuento "Bloedsian".

Es un libro de perversiones e inocencia. En el que aparecen, también, Alicia y el verdadero Lewis Carroll. A la autora le fascina la Inglaterra victoriana, no como modelo de virtudes, sino como mundo hostil en que sobreviven y crecen algunas de sus heroínas, entre cejas fruncidas de varones y miriñaques.

Óscar Lobato presentará con Pilar Vera, la urdidora de estos personalísimos cuentos, Cámara oscura en la Biblioteca Provincial de Cádiz a las ocho de la tarde del miércoles 24 de noviembre (aniversario del nacimiento de Laurence Sterne).

La foto es de Cristina Monteoliva

domingo, 21 de noviembre de 2010

Defensa del juguete bélico



La guerra, toda guerra, es un desastre sin paliativos. Pero no sé yo por qué hay que condenar en juicio sumarísimo los soldados de juguete, los tanques, los aeroplanos de las guerras mundiales, y recibir con los brazos abiertos a los engendros robóticos del Japón, a los monstruos tan violentos como horrendos con los que los niños canalizan su violencia innata como cachorros de la especie. Bajo muchos supuestos modelos de caballerosidad laten canallas, es cierto, pero los valores que los héroes tenidos por tales representan de disciplina, entrega, sacrificio, no son nada desdeñables. O al menos, estéticamente hermosos.
Hoy ya casi no se encuentran en las jugueterías (quiero decir, en la sección de bazar de las grandes superficies) armas de fuego. Láseres y poderes ridículos en seres más o menos antropomorfos, los que se quiera. Rompo aquí una lanza por el juguete bélico, el de mi infancia, que no me ha hecho ser asesino ni cómplice de explotadores ni sumiso. Estos Reyes, échele cañones al asunto y regale fuertes, acorazados, carros de combate. Seamos sexistas: el mundo sobrevive (que eso sea bueno o no, ya es otra historia) gracias al sexo, a la tensión, a la diferencia. ¿Idiotiza más una espada que un espejito o un falso collar de perlas? ¡Vivan los kilts y los colts! ¡Arriba las lanzas comanches!

viernes, 19 de noviembre de 2010

Un poema de Anne Bradstreet



LA AUTORA A SU LIBRO


Fruto deforme de mi mente débil

que quedaste al nacer aquí a mi lado

y amigos inconscientes te raptaron

y a un público extranjero te expusieron;

corriste a trompicones a la imprenta

y a fe que allí aumentaron tus errores.

No fue escaso, a tu vuelta, mi sonrojo

cuando en letras de molde, descarriado,

oí que madre tuya me llamabas;

indigno de la luz te deseché,

tan molesto veía tu semblante;

mas siendo mío, acaso con cariño

pudiera corregir tus deficiencias:

te lavé el rostro y vi nuevos defectos,

y frotando un lunar hice una mancha.

Por ver de igualar tus pies, te estiré,

pero aún cojeas más de lo oportuno;

di en arreglarte con mejores galas

mas no hallé en casa sino basta estopa.

Así, andrajoso, corre donde el vulgo

y no caigas en manos de los críticos;

huye adonde no seas conocido.

Di que no tienes padre si preguntan,

y que tu madre, ay, es pobre, y que por eso

te tuvo que dejar solo en la calle.


(De Poe y otros cuervos. Primeros poetas norteamericanos, Mono Azul, Sevilla)

martes, 16 de noviembre de 2010

Llegaré tarde otra vez a la cita...

Manuel Altolaguirre retratado por
José Moreno Villa


En cuidada edición de María José Jiménez Tomé, el Centro Cultural Generación del 27 acaba de publicar un hermoso volumen con cartas transcritas y en facsímil, fotografías, documentos, anotaciones: Llegaré tarde otra vez a la cita... Epistolario Manuel Altolaguirre/Bernabé Fernández-Canivell y textos inéditos.
Este auténtico regalo para los amantes de la poesía y los estudiosos de la generación a la que la institución malagueña rinde tan importante servicio se presentará el próximo día 22 de noviembre en la Residencia de Estudiantes. Un dato aquí, una mención allá, se añaden también a lo conocido sobre Luis Cernuda. Lo traslado -citando la fuente, por supuesto- al segundo volumen de la biografía del poeta sevillano, que estos días ultimo.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Lectura



Invitado por la Asociación de Amigos de la Biblioteca, este jueves 18 de noviembre leeré una selección de mis versos, tanto publicados como inéditos, en la Biblioteca Pública Infanta Elena de Sevilla (Avda. María Luisa, 8). El acto comenzará a las ocho de la tarde, y seré puntual y breve. Creo que es el primer recital que doy en muchos años. El último, si mal no recuerdo, fue en el Museo Ramón Gaya de Murcia.


domingo, 14 de noviembre de 2010

Cui-Ping-Sing



Esta semana, El Cultural se abría con un artículo de Luis María Anson sobre una de las más delicadas delicias de Agustín de Foxá, la chinería Cui-Pin-Sing. Páginas adelante, Luis Antonio de Villena reseñaba la selección de la obra del autor publicada por la Fundación Banco Santander, en la que se incluye completo este "drama poético en verso, en tres actos, divididos en ocho cuadros".
Cuando llegaba el suplemento cultural a casa, sobre mi mesa de estudio reposaba desde hacía sólo horas -breve descanso hasta leerlo de un tirón- un ejemplar de la primera edición del libro, aparecida allá por 1940. Procede de la biblioteca de un familiar de mi mujer, recientemente fallecido.
Cui-Ping-Sing es una muy hermosa historia de amor, que recuerda a Tristán e Isolda pero con los ojos rasgados, si no cegados del todo por la pasión. Así habla Hoang de su amada:

Las otras son mujeres,
pero ella es el amor.
Las otras pasan,
miran y besan; son lagos azules
en cuya orilla se refleja el alma.
Pero ella es lago
que no refleja, ahoga.

Toda la obra está transida de un lirismo como de porcelana, lleno de matices como los tés mejores, y un poco de pega sin embargo, como el vulgar que se hacía pasar por scotch en labios de señoritas en lugares de reputación dudosa que Foxá frecuentó sin duda ("dime que me quieres, aunque sea mentira", Johnny Guitar). En la edición que ahora enriquece mi biblioteca, viene acompañada de unas ilustraciones a todo color de Teodoro Delgado que, hermosas como son, sólo sirven para subrayar la narración de las escenas, pero el aroma, la melancolía se escapa y sólo habita, y con qué tristeza declinante, en el verso.
Es la historia de un amor imposible, Cui-Ping-Sing; es decir, de un amor verdadero, que aguarda desde siempre a consumarse. Foxá, nostálgico de la monarquía, acude aquí al imperio chino, tras haber sido diplomático en las ruinas del austrohúngaro. En su apropiación de lo oriental, tan fina, me recuerda a páginas de alguien que es su antípodas en lo ideológico, el escocés Alasdair Gray.
Con el cuento "Viaje a los efímeros" y algunos artículos y otros poemas, es éste uno de los más hermosos textos de Agustín, Conde de Foxá. Es teatro en verso, lírica ordenada en cuadros y con dramatis personae. Dice de nuevo Hoang:

Sé que el dolor existe y que es el huésped
en la casa del hombre.


sábado, 13 de noviembre de 2010

En la muerte de García Berlanga


Ha muerto esta madrugada, a los 87 años de edad, Luis García Berlanga, el gran cineasta español. Tras la reciente desaparición de Carlos Edmundo de Ory, otro heterodoxo juguetón y un punto niño, nos quedamos más tristes, con menos gracia y genio, a este lado de la muerte.
Tuve la gran suerte de compartir mesa y mantel con Berlanga hace unos años. Sentados uno al lado del otro en un almuerzo celebrado durante la Feria del Libro de Sevilla, en los Jardines de Murilllo, conversamos -él con su voz característica- sobre temas tan variados como la División Azul, en cuyas filas marchó a Rusia por ver de que se le conmutara la pena de muerte a su padre, o su bien nutrida biblioteca de literatura erótica (no en vano él fue durante años el alma de la colección La Sonrisa Vertical, de Tusquets).
Hombre de hermosa planta, apuesto, un pícaro caballero que parecía salido de un selecto club inglés, fue Luis García Berlanga el artífice de películas que no desaparecerán nunca -porque las recordaremos siempre- aunque por algún infausto azar se destruyeran todas sus copias.
Cuando alguien nos ha hecho feliz, y no una, sino muchas veces, la gratitud obliga, y fluye natural, como un río de aguas limpias. Muchísimas gracias, maestro.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Yin y yang



Recuerdo cándido:

Cuando era niño, la tela que el barbero me ceñía al cuello, capa pluvial de mis cabellos negros, era blanca.

Ahora, aunque ralee mi pelo, es negra la tela en que se derraman los cabellos, cada vez más blancos.

Pensamientos sombríos.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Antiguos poemas irlandeses




Veo que alguien ha copiado cinco de mis traducciones del irlandés en su blog sin pedir permiso, aunque es cierto que citando la fuente. Bien está: agradezco sinceramente el interés, y enlazándolos, me ahorro el trabajo de mecanografiarlos de nuevo. Ahora que la economía irlandesa hace aguas y el tigre celta empieza a devorar a sus crías, bueno es recordar que en lo que siempre ha sido Irlanda una potencia de primer orden es en lo literario. Estos poemas gaélicos no se devalúan nunca, a diferencia de los bonos o las hipotecas basura.


miércoles, 10 de noviembre de 2010

Una pregunta para Vargas Llosa



Esta mañana, Mario Vargas Llosa ha estado en Cádiz y San Fernando. Si yo fuera periodista de la sección de Cultura le hubiera hecho esta pregunta:

-Los hechos que narra usted en su más reciente novela, El sueño del celta, han servido de inspiración a dos premios Nobel: W. B. Yeats se ocupó del último tramo (Irlanda); y usted mismo, que es del Perú (segundo escenario de la novela), abordó este libro sobre Casement antes de ser galardonado. ¿Para cuándo un autor congoleño con categoría de Nobel que escriba de los desastres narrados en la primera parte de la obra? ¿Todavía les seguimos amputando (figuradamente) las manos?

Quizá esta pregunta tenga muchas respuestas.

martes, 9 de noviembre de 2010

Para morirse de risa



Cuando en una crítica alguien le advierte a uno de un gazapo o le enfrenta una seria crítica fundamentada, al autor le inunda una cierta melancolía y, pensativo, la agradece. Cuando por el contrario le toca en suerte un disparate, una sonrisa se le dibuja en el rostro y, naturalmente, también lo agradece. Y más si cabe, porque le alegra el día.
Ha amanecido ventoso. La lluvia barre las hojas de las avenidas. Pero este comentario sobre Luis Cernuda. Años españoles (1902-1938) me pone de muy buen humor. Que a lo largo de más de 400 páginas a uno no lo hayan comprendido en nada causa pasmo. Y relativiza mucho. Hay lectores que no quieren que alguien venga a sacarlos de su inopia o que restaure la cabal imagen de una figura admirada quitándole la adherencia de la purpurina acrítica. Mis respetos para esta señora: no quería yo, biliar e injusto, haber manchado la peana de su santo.

domingo, 7 de noviembre de 2010

En la Plaza Nueva



Antes de presentar la Poesía Completa de Shakespeare en la Feria del Libro de Sevilla la pasada primavera. La fotografía es de Antonio Acedo.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Viajes mitómanos

Playa de Santa Mónica (California) a la altura de la casa de Luis Cernuda. Al fondo, Malibú.



Guillermo Busutil se ocupa de Macedonia de rutas en el suplementos de libros de La Opinión de Málaga. Se puede leer aquí.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Será en abril


El próximo abril -ya se ha confirmado la fecha- llegará a las librerías el segundo tomo de mi vida de Luis Cernuda, publicada por Tusquets. Como se recordará, el primero obtuvo el Premio Comillas de Biografía y de él he ido dejando algunas noticias aquí.
Reviso estos días el manuscrito antes de que pase a maquetarse, limo aquí, podo allá, añado un dato de pesquisas últimas.
Algún adelanto he ofrecido en revistas (hace pocas semanas la revista granadina Extramuros publicaba páginas sobre la llegada a Inglaterra y la malagueña El maquinista de la generación, donde en número anterior daba noticia del verano de 1938, acaba de recibir como adelanto el capítulo dedicado a la llegada del poeta a América).
En la fotografía que ilustra esta entrada, el poeta con Bernice Matlowsky Randall, alumna suya en Mount Holyoke College (Massachusetts). Sobre ella y Cernuda son estas líneas del segundo volumen, forthcoming, de la biografía:

Durante su estancia en Mount Holyoke tuvo trato con el poeta Vicente Gaos (hermano del filósofo José Gaos y de la actriz Lola Gaos), que era profesor en el no lejano Smith College, y también con Bernice Matlowsky Randall, primero alumna suya y luego esposa de un profesor de allí. Y entre las anécdotas que le contó ésta a Juan Luis Panero muchos años después está la de que una noche que habían estado caminando ella, su marido y Cernuda por la nieve, y al pasar por el edificio en que el poeta tenía su modesta habitación, éste les invitó a pasar para tomar una copa o una taza de té y así entrar en calor. Y a Randall le llamó enormemente la atención el meticuloso orden que imperaba en el cuarto, en los libros y en las contadas pertenencias del poeta. Pero lo que más le llamó la atención fue lo siguiente: “En una mesilla de noche, junto a unos cuantos libros, había un marco antiguo y dorado –ella pensó que era un antiguo marco español–. El marco, limpio y, al parecer, de una rara belleza, rodeaba un cristal igualmente limpio, pero detrás del cristal no había ninguna fotografía, ningún retrato; no había literalmente nada, era sólo un marco vacío.” ¿Habrá una imagen de mayor despojamiento y soledad que ésta que, en el fondo, es el mejor retrato de Cernuda?



jueves, 4 de noviembre de 2010

Salambó

Salambó, por Gaston Bussière


En mi infancia remota, casi contemporánea de los hechos admirados, cómo amaba las armas, las batallas, las guerras púnicas y otras en que desangrar la imaginación. Luego, en la juventud, cómo el mundo de Cartago me fue devuelto por los versos de Juan Eduardo Cirlot, ese raro que colinda con todos los raros que uno lleva dentro. Ahora, el adulto, editor febril, ha preparado este Salambó que ya sale a la palestra, prologado por un poeta cirlotiano y amante de la Antigüedad, Julio Martínez Mesanza, que ha sido además varios años director del Instituto Cervantes en Túnez, ciudad tan próxima a las ruinas de Cartago.

En los próximos días, Paréntesis publicará una segunda novela de Flaubert: La educación sentimental, con prólogo de Adolfo García Ortega.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Un poema de hace veintisiete años que pude haber escrito hoy



Día de todos los Santos, funeraria fecha. Traigo aquí un poema que escribí hace 1983. Y contra todo pronóstico, los dos -el poema y yo- seguimos vivos.

La muerte es un recurso inagotable,

un chorro de terror que siempre rompe

la frente del que escribe con un hierro

tenaz como dos lenguas que se anudan.

Como una piedra antigua al viejo fósil,

largamente se abrazan

los más que escasos días de tu vida

y todos los milenios de tu muerte.