domingo, 22 de enero de 2017

En Excélsior



El periódico mexicano Excélsior se fija en la estupenda novela J, de Howard Jacobson, que he traducido para la editorial Sexto Piso. En la página 4 del suplemento Expresiones.

sábado, 21 de enero de 2017

Un siglo de Ford



Se cumplen este año los cien de que John Ford dirigiera su primera película, The Tornado, en la que al parecer también actuaba. Digo al parecer porque aquellos rollos de celuloide se perdieron como se perdió Cuba y ya no cabe sino especular sobre su contenido al hilo de testimonios indirectos. Evidentemente, no cabe pensar que fuera todavía una obra maestra, pero sí el pistoletazo de salida -un tiro de revólver- de la gran carrera del genio del cinematógrafo. José Manel Benítez Ariza, acendrado cinéfilo, acaba de publicar Cosas que no creeríais, una excelente colección de ensayos sobre el séptimo arte cuyo subtítulo es "Una vindicación del cine clásico norteamericano". Allí se ocupa, entre muchos otros, de Ford. Entresacaría del capítulo a él dedicado una idea muy certera: "La mayoría de las películas de Ford se valen de esta ironía: los personajes casi nunca son conscientes de que sus esforzadas acciones, normalmente dictadas por la necesidad y llevadas a cabo en nombre de una elemental noción del deber, sólo adquieren significado en un designio mayor cuyo alcance de les escapa." Esa "bienaventurada ceguera", como dice Benítez Ariza, "evita que los encomiables personajes fordianos adquieran el endiosado carácter providencial de los héroes convencionales." Por ahí va Ford, en efecto: más por el respeto por los titanes que por el culto a los dioses o semidioses. De ahí su elevada humanidad.




jueves, 19 de enero de 2017

Jaime Siles sobre Cirlot



Jaime Siles se ocupaba el pasado sábado en ABC Cultural de mi biografía de Cirlot y de la antología realizada por Elena Medel en la que se incluye "Diálogo infinito", el largo poema inédito que descubrí entre los papeles que el barcelonés envió a Carlos Edmundo de Ory en los años cuarenta. Gracias por la atención y el veredicto. Ciertamente, Valbuena Prat se llama Ángel y Marco Antonio, lapsus mío, no fue emperador (siempre agradezco la advertencia de gazapos cuando los hay).

miércoles, 18 de enero de 2017

Nieve



¿Cómo va a nevar, si no estamos en el Retiro, mis padres no me han llevado a Madrid y no tengo seis años?

martes, 17 de enero de 2017

El poema de hoy


FLECHA NEGRA

Yerran los historiadores
como una punta escapa a su diana.
La Guerra de las Dos Rosas
no se libró en Inglaterra ni a finales del siglo XV.
Tuvo lugar a inicios de los años 70
en Sebastián Elcano, 11 (Sevilla),
y no enfrentó a dinastías:
la veíamos
unidos mis hermanos y yo.

Nada de rojo o blanco remotos
en unas flores.
En blanco y negro,
luchaban en no sé cuántas pulgadas.

Venciera quien venciera, esto sé bien:

fuimos derrotados nosotros.

lunes, 16 de enero de 2017

Esto y lo otro



Esa ilustradora que me borró de sus contactos por una opinión que vertí, qué buena caricatura hizo con ello de sus ideas y de ella misma.

*

Asombra que alguien que quiere llevar la luna a un poema haga menos cálculos y use menos instrumentos de precisión para eso que quienes desde Cabo Cañaveral envían una nave a la luna, suceso de infinita menor relevancia.

*

Hay personas a las que con dos coplas de más les da por el cante.

domingo, 15 de enero de 2017

Otro mural





Retrato de Lupe Marín por Diego Rivera, 1938

Elena Poniatowska ha escrito otra página del gran libro de México. Lo cuento en Estado Crítico.

sábado, 14 de enero de 2017

Recuperar la casa de Cernuda







Luis Cernuda tuvo cuatro domicilios en Sevilla. Los dos más importantes fueron el de la calle del Aire, que inspiró el título de su primer libro de poemas en 1927, y el natal en la calle Acetres. Fue aquí donde despertó a la música, donde se fue conformando su sensibilidad, donde intuyó la magia de la poesía y los mitos y donde hallaría tantos recuerdos que irían a parar a su libro de poemas en prosa Ocnos
     El jueves saltaba la noticia: el delegado de Cultura en el Ayuntamiento hispalense, Antonio Muñoz, va a llevar al pleno la propuesta de adquisición de ese inmueble, hoy muy deteriorado, para convertirlo en un lugar de recuerdo al poeta y su obra, y por extensión en un lugar de encuentros y actividades poéticas. Por una vez Sevilla, tan indolente en numerosos aspectos, se ha portado bien con lo suyo, a lo que tantas veces parece que reputa como ajeno. Es raro ver la efigie de un poeta en la portada de un periódico. Hoy gracias a esta iniciativa que hay que respaldar y aplaudir, Cernuda se ha "colado" donde le corresponde.
     Los medios de comunicación fueron convocados junto a la lápida que reproduce unas líneas de Cernuda donde recuerda un magnolio que había allí mismo, sustituido por otro que se plantó tras esa tapia durante los actos del centenario del autor de La realidad y el deseo, en 2002. Estuve presente en ambas ocasiones separadas por tres lustros (curiosamente, también ahí es donde Mordzinski eligió retratarme hace unos años). Tras el breve acto, entramos por el Patio de Banderas al Alcázar, y allí nos sentamos a tomar café en la terraza que hay en medio de los bellísimos jardines. El día era espléndido, con un azul radiente como evocaba Cernuda en su estampa sobre el magnolio. Pensé en lo que le habría gustado a nuestro paisano aquel cielo, aquella luz, aquella suave temperatura para ser invierno, a él, el exiliado en el frío y la lluvia, si no nieve, de Escocia o Massachusetts.






De izquierda a derecha, Antonio Muñoz, delegado de Cultura del Ayuntamiento de Sevilla; Bernardo Bueno, alcaide del Alcázar; José Daniel Moreno Serrallé, coordinador de la Casa de los Poetas y las Letras; Jacobo Cortines, Abelardo Linares y yo mismo. (Fotografía, Rafael Castaño)

viernes, 13 de enero de 2017

El mensajero tardío






Leons Briedis (1949) es uno de los principales poetas letones vivos.  No nos llegan muchas novedades de aquellas latitudes septentrionales, por lo que hay que estar doblemente agradecidos a la colección "Ay del seis" de la editorial Trifaldi por haber acercado, en traducción directa de Raquel García Barobs, esta estupenda muestra de un poeta que, además, ha vertido una Antología de poesía española del siglo XX y dos libros fundamentales como Platero y yo y Marinero en tierra.
     Como suele ocurrir con los poetas de lenguas minoritarias que luchan por no congelarse en territorios fríos, Briedis está muy atento a su nieve familiar, a sus paisajes blancos, y al mismotiempo a la abigarrada luz del mundo, con curiosidad que le hace mirar otros horizontes más cálidos.  De los nuestros, hay presencias en el poema "Cante jondo" y en "Elegía andaluza", sobre un motivo de Juan Ramón Jiménez. Precisamente es un poeta andaluz, Alejandro López Andrada, quien firma un prólogo entusiasta. La meritoria traducción me parece buena y confío en que sea fiel al original, toda vez que el letón no es una lengua que yo lea. Sin embargo, hubiera sido mejor imprimir Shakesperiana con minúscula, y que el vino de Oporto, que es así en español, no fuera el luso Porto. Por último, me malicio que en la primera estrofa de "si hay un Dios" el indicativo debería ser subjuntivo, quedando así:

cuando lo que quede de mí sea tan solo una sombra
no me llevará a la muerte
me llevará a los brazos de mi madre

Es, por cierto, este un poema que gustará a las mujeres. Si ese referido no es el Dios cristiano, hay ángeles en varias de las composiciones. El sujeto poético ve en ocasiones la vida como una obra de teatro:

¡oh, cómo siento
no poder representar a Hamlet
y que solo fuese la calavera de Yorick mi papel!

En el poema siguiente se "ve forzado a participar con un papel de extra" en su propia vida bajo la dirección de Dios.

Todo tiene en El mensajero tardío un aire de irrealidad que adquiere un protagonismo especial en este poema, con un punto de letanía, en mi opinión uno de los mejores del libro:

repetición


todos los poemas
que serán escritos
ya han sido escritos hace tiempo:
con increíble persistencia
seguimos escribiendo los poemas de otros

reitero además:

ya he levado esta piel antes
mientras fui mi padre
ya he cantado esta canción antes
mientras fui mi madre
ya he sistenido esta mariposa antes
en mi palma
mientras fui mi hijo

y Jesús,
ya he permitido crucificar a Jesús,
mientras fui Dios

pero este poema siempre será el otro poema
no el que quisiera escribir



      

jueves, 12 de enero de 2017

Lo que deparará el año



Alejandro Luque presenta anualmente en El Correo de Andalucía un adelanto de los títulos que publicarán los autores sevillanos durante los doce meses siguientes. Aquí el repaso, donde -no sé estar mano sobre mano- acompaño a buenos amigos.

miércoles, 11 de enero de 2017

De Kiltartan Cross a Fuenteheridos






Manuel Moya (Fuenteheridos, 1960) es un escritor constante en diferentes géneros, además de traductor estupendo que en los últimos tiempos nos viene ofreciendo muy buenas traslaciones de Pessoa. Como poeta acaba de publicar en Pre-Textos Corazón de la Serpiente, libro con el que ha ganado el XV Premio de Poesía Vicente Núñez. Son poemas largos, versículares, que componen un ramillete de homenajes y variaciones, con Mario Luzi, Edward Hopper o Dylan Thomas al fondo. El séptimo (como para darle gusto al Yeats del ocultismo y la numerología) es una versión muy libre de uno de los poemas más impresionantes del de Sligo, "Un aviador irlandés prevé su muerte". Ni voy a copiarlo entero -compren el libro- ni voy a destriparlo. Este es su comienzo:

Algún día tenía que irme al otro barrio
y lo mismo es hacerlo aquí, sobre las nubes,
que al despeñarme al buscar una cabra perdida
o persiguiendo al lobo. 

    Por cierto, ¿he anunciado ya aquí que mi segunda novela, publicada esta primavera, tendrá protagonista a Yeats?

martes, 10 de enero de 2017

"Diario de un poeta recién casado" hace 100 años





Mi primer poema, escrito a los 17, era una imitación de JRJ. Sería difícil exagerar la ilusión que me hace participar entre amigos y maestros en este ciclo de conferencias.

lunes, 9 de enero de 2017

In memoriam Nacho Montoto (1979-2017)




Fotografía: Sánchez Moreno. Diario Córdoba



                  CON UNOS VERSOS DE NACHO MONTOTO 
                                           EN SU PARTIDA


                            Su corazón tan grande se quebró
como una cáscara estalla si no puede
albergar tanto fruto.
Todos los festivales de poesía
a los que fue, y que soñó
como urden los astros su belleza,
se quedan mudos;
sus días y sus noches y sus albas
están, con sus ocasos,
en esta despedida inadvertida,
hoy vaticinio de su ausencia.
Sin ellos conocerlo, insomnes, ciegos,
en sus últimos versos su epitafio:

Nos han dejado solos,
huérfanos de calor y al amparo de la noche,
desprovistos de sueño y leche,
         abandonados al llanto de los grillos.