viernes, 22 de julio de 2016

Más Shakespeare










Con estos dos títulos, que aparecerán en septiembre y se suman a mis traducciones de los Sonetos y de Venus y Adonis, se completa mi versión de la poesía de Shakespeare en Renacimiento. Son ediciones limitadas de 500 ejemplares, de presentación muy esmerada. La belleza de las cubiertas diseñadas por Marie-Christine del Castillo salta a la vista.

jueves, 21 de julio de 2016

"Resurrección"



En la mexicana Luvina, revista de literatura de la Universidad de Guadalajara, se publica este poema mío, "Resurrección". Aquí en el enlace se puede leer la versión digital.

sábado, 16 de julio de 2016

Shakespeare enamorado, Cervantes soldado



Alfredo Taján, compañero de curso escurialense, ha recordado en este artículo unas jornadas compartidas en las que hemos hablado él de Cervantes y yo de Shakespeare. Para erudición en asuntos reales y dinásticos, la de Alfredo, quien tiene además nombre de rey anglosajón con el que me adentré, como nuestro querido Borges, en el estudio de la lengua anglosajona con aquel Sweet's Anglo-Saxon Reader. De vez en cuando alguien le dice a uno un piropo desmesurado, como es ley que sean los piropos. Tras la charla y lectura shakespeareana, no se le ocurrió otra cosa, y cómo se lo agradezco, que decir que había declamado el discurso de Enrique V mejor que Laurence Olivier. Lo llega a oír Cirlot y nos corta a los dos la cabeza con toda su colección espadil al mismo tiempo en concurrencia airada.


Respuesta de Laurence Olivier a una carta entusiasta de Juan Eduardo Cirlot en la que este le proponía escribir un estudio biográfico sobre el actor, que lo había deslumbrado en Hamlet. Fuente: MNAC.

viernes, 15 de julio de 2016

Arcaísmos



Un traductor es alguien que trabaja con arcaísmos. Cuando finalmente cobra por su trabajo, el vocabulario que empleó ha quedado obsoleto.

miércoles, 13 de julio de 2016

Camino de imperfección



Pese a lo que pudiera dar a entender el título, he publicado en Estado Crítico esta reseña elogiosa, porque es un muy buen libro, de Contra las cosas redondas, de Jesús Jiménez Domínguez.

jueves, 7 de julio de 2016

Pequeño tríptico estival






Bajo esta planta
a la que el agua no llega,
ha llegado el otoño.

*

Con élitros insomnes
que a sí mismos se arrullan

y su escritura verde
punteada de comas,

canta el olivo
la tarde de viento.

*

Pasando las aduanas del aire,
los vientos cambian
de nombre en cada geografía.

Pero el sonido
de su roce en las hojas
es anterior a Babel.

Un idioma que, al escucharlo,
no aprendes:
recuerdas.


martes, 5 de julio de 2016

Cirlot, vida y obra



Así titula Álvaro Valverde su espléndida reseña, que tanto le agradezco, de mi biografía de Cirlot. Se puede leer en este enlace.

jueves, 30 de junio de 2016

A medio gas



Acaba junio, el mes del hermoso poema homónimo de Pablo García Baena, que acaba de cumplir unos espléndidos noventa y cinco años, y uno está cansado, como el alumno aplicado que nunca fue al llegar el final de curso. En las próximas semanas y hasta septiembre, esta bitácora está al ralentí. A medio gas, irá sin embargo su autor cocinando a fuego lento varios trabajos que verán la luz hacia finales de año y a principios del siguiente. Alguna anotación caerá por aquí, algún enlace, cuando el azar lo quiera. A los lectores de este Fuego con nieve, buen verano (y buen invierno a los australes).

miércoles, 29 de junio de 2016

FLAMA






Medio hablando en latín, la pronunciaba
igual que una amenaza del infierno.
Pero hoy, en el verano, ya sin él,
deslizo la cortina, los visillos,
y bajo la persiana: la penumbra
hace que aún la diga en este cuarto,
mientras fuera la flama, como entonces,
incendia con su nombre el mediodía.


(De un libro en marcha)

martes, 28 de junio de 2016

"Un instrumento musical"




¿A qué se dedicaba, el gran dios Pan,
en medio de los juncos junto al río?
Pues a esparcir la ruina y maldiciones,
chapotear con pezuñas de cabra
y romper lirios áureos que flotaban
allí con la libélula en el río.

Un junco le arrancó, el gran dios Pan,
al lecho frío y hondo de aquel río;
el agua transparente corrió turbia,
y los lirios partidos se murieron,
y marchó para siempre la libélula,
aun antes de sacarlo de aquel río.

Se sentó en la ribera el gran dios Pan
en tanto que fluía turbio el río;
acuchilló y talló como un gran dios,
con su acero feroz, al pobre junco,
y no quedó ni rastro de la hoja
que mostrara su origen en el río.

Dejándolo muy corto, el gran dios Pan
(¡qué alto que se alzaba sobre el río!),
igual que el corazón de un hombre extrajo,
por el anillo externo, su meollo,
y a la cosa seca y hueca hizo muescas
y agujeros sentado junto al río.

“Así, así”, reía el gran dios Pan
(reía allí sentado junto al río)
“así es desde el inicio de los dioses
como lograr podemos dulce música.”
Y besando su boca un agujero
sopló con energía junto al río.

¡Qué dulce, dulce música, oh dios Pan!
¡Qué dulce conmoción en torno al río!
¡Dulce hasta cegar, oh gran dios Pan!
De morir se olvidó sobre la loma
el sol, mientras los lirios revivieron,
de vuelta la libélula en el río.

Mas casi una bestia es el gran dios Pan,
allí sentado riendo junto al río,
a un hombre convirtiéndolo en poeta;
qué precio, qué dolor, los dioses lloran
por el junco que ya no crecerá,
un junco entre los juncos junto al río.


(Mi traducción de “Un instrumento musical” de Elizabeth Barrett Browning, uno de los poemas líricos mejores y más vivificantes de la lengua inglesa, según Harold Bloom).



Elizabeth Barrett Browning

lunes, 27 de junio de 2016

Efémera


José Manuel Benítez Ariza publica una colección de textos aforísticos. Tendré el placer de acompañarlo en su presentación sevillana.


domingo, 26 de junio de 2016

sábado, 25 de junio de 2016

Descubrir una voz







Con Catacumbas, Luciana Jazmín Coronado obtuvo el I Premio Hispanoamericano de Poesía de San Salvador. Realmente, se puede afirmar que el fallo del jurado ha sido un acierto, pues el libro de esta bonaerense de 1991 merece atención. No hay titubeos: incluso la falta de puntuación a final de estrofa y la falta de mayúsculas al abrir las frases, se llevan de manera ordenada y rigurosa. Las tres partes ostentan nombres de direcciones o calles, domicilios de la raíz o el desarraigo, y en cada una de ellas hay un tema preponderante (el padre, la abuela y, más elíptica y abierta la tercera, el hermano, pero no solo él).
     Hay aquí, alquimia, transformaciones, una obsesión con la figura paterna (Plath al fondo), y una cordial identificación con la abuela: "ni se quejó / cuando su novio / dejó de aparecer / porque su familia / lo había puesto en un geriátrico." Luciana Jazmín Coronado, un nuevo nombre a anotar en el mapamundi en continua expansión de la poesía.